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El viejo y el mar

Estructura de El viejo y el mar

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Este relato corto no presenta ninguna división en capítulos, manteniendo un hilo argumental lineal, con abundantes reflexiones interiores (monólogos no marcados por ningún signo e integrados en la narración pero sí frecuentemente por verbos pensamiento, que no puro fluir de conciencia) sin ser marcadas por secuenciación alguna (fragmentos macados por un espacio en blanco). No obstante, podemos observar que hay una progresión de la acción argumental muy bien estructurada por temas y tiempo:

Introducción. Manolín, el muchacho aprendiz, y el viejo experimentado (tema de la soledad, la suerte, y el valor). Diálogo directo. Tema de la lucha preludiado (sueño con los leones).

Desarrollo. Parte 1: Tema de la identificación con la naturaleza, la "compasión" por todos los seres. El viejo se adentra más allá del límite de seguridad que tienen otros pescadores Pesca su pez (tema el Mito, la gran obra, la lucha) sin saber su dimensión (lo desconocido). Parte 2: Castigo mutuo (tema de la lucha, las técnicas humanas frente a la energía natural). Parte 3: Resolución de la lucha contra el pez (combate entre iguales, "hermanos", tema de la supervivencia y el pecado (matar) –el bien y el mal– así como la hombría. Parte 4: Ataque de los tiburones. Lucha desigual con seres innobles (depredadores tan peligrosos como los leones africanos en la playa de sus sueños o el propio ser humano), la derrota, el esfuerzo y la muerte (heroísmo y hombría). Parte 5: Captura del pez más grande, de la gran obra.

Epílogo. Vuelta al pueblo. Admiración de todos, pese a la derrota, por las dimensiones extraordinarias en que esta se ha producido (hombría y valor). Recuperación de Manolín para aprender de la experiencia más auténtica (tránsito a la madurez del chaval) y finalización del tema de la suerte, así como del tema de la lucha (sueño de los leones) como leit-motiv vital de la existencia para Hemingway.

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