Menú Buscar
Ir al contenido
X
X
El viejo y el mar

El tiempo narrativo

Sponsors

En cuanto al tiempo externo, tan apenas hay marcas que señalen en qué época sucede la acción del relato; la más repetida es la referencia al jugador de béisbol Joe DiMaggio (1914-1999), que se retiró del deporte activo en 1951, lo que supone un límite para el desarrollo de la acción. Por otro lado, en “El viejo y el mar” son constantes las marcas temporales referidas al tiempo interno, señalando amaneceres, días, tardes y noches, por lo que podemos decir que la duración de la historia abarca cuatro días, desde la salida de Santiago al mar hasta su regreso. Pero hay otro dato temporal que es importante para el texto: el viejo lleva ochenta y cuatro días sin haber pescado nada (aunque también se dice que, en otra ocasión, estuvo ochenta y siete días sin pescar); esa reiterada referencia señala, de alguna manera, el inicio de la historia y marca al personaje y a quienes lo rodean (Manolín).Otro elemento temporal importante es el recuerdo, fundamental para la comprensión de quién es nuestro protagonista. A lo largo de la narración.

Fundamentalmente en el mar, vemos cómo construye Santiago la imagen de sí mismo por medio de esos recuerdos, desde los 87 días sin pescar, el viaje a África (y los leones), o el torneo de pulso; son momentos en los que se evade de la dureza de su trabajo y de su vejez, mostrándose joven y fuerte, y que sirven para darse ánimos en su enfrentamiento con la naturaleza, y para mostrar que alguna vez fue un triunfado.

↑ Ir al inicio

↑ Ir al inicio